Golpe sobre la mesa en el negocio del deporte en streaming: los cuartos de final del nuevo Mundial de Clubes 2025 se verán en Disney+ en toda Latinoamérica, sin costo adicional para los suscriptores. ESPN confirmó que la plataforma será la casa de los cuatro cruces del 4 y 5 de julio, en una apuesta directa por llevar el tramo más intenso del torneo a una sola ventana digital.
La jugada refuerza la estrategia de Disney de sumar eventos en vivo de primer nivel en su app principal, en sintonía con lo que ya venía haciendo en la región con el contenido de ESPN integrado. Para los fans, el mensaje es simple: los cuartos, las semifinales y la final del 13 de julio estarán en la misma plataforma, con producción completa y cobertura extendida.
Qué implica el acuerdo y cómo podrás verlo
ESPN tendrá producción y señales dentro de Disney+, con previa, relatos en múltiples idiomas y análisis pospartido. Habrá entrevistas con protagonistas, acceso al detrás de cámaras y el sello de los especialistas de la casa. La emisión incluye formatos cortos pensados para móvil y clips on demand apenas termine cada encuentro.
Marcelo Lino, vicepresidente senior y gerente general de ESPN para Latinoamérica, lo definió como un paso para acercar “la etapa más emocionante del Mundial de Clubes” a la audiencia regional. No es un detalle menor: se trata del primer Mundial de Clubes ampliado, con sede en Estados Unidos y calendario veraniego, que concentra a gigantes europeos y potencias sudamericanas en una misma ruta al título.
Los partidos confirmados para Disney+ en Latinoamérica son:
- Viernes 4 de julio, 15:00 ET: Fluminense vs. Al-Hilal (Camping World Stadium, Orlando).
- Viernes 4 de julio, 21:00 ET: Palmeiras vs. Chelsea.
- Sábado 5 de julio: Paris Saint-Germain vs. Bayern Múnich (horario ET por confirmar en la parrilla de la plataforma).
- Sábado 5 de julio: Real Madrid vs. Borussia Dortmund (horario ET por confirmar).
La plataforma habilitará mosaicos de acceso directo a cada encuentro y una sala de contenidos con previas, notas y resúmenes. Los usuarios podrán cambiar de audio entre opciones en español y otros idiomas disponibles, además de elegir formatos de highlights con duración variable (desde 90 segundos hasta 10 minutos, según la cobertura).
Para la región, el paquete incluye toda la fase final: semifinales y la definición del domingo 13 de julio en el MetLife Stadium de Nueva York. ESPN remarca que esta oferta digital convive con acuerdos de emisión lineal y por cable en otras zonas geográficas, donde cadenas como TNT, TBS y TruTV tendrán partidos seleccionados. En Latinoamérica, la señal principal será Disney+.
¿Y los dispositivos? La cobertura estará disponible en la app de Disney+ en smartphones, tabletas, smart TVs y consolas de juego. También habrá compatibilidad con funciones de control reproductivo (pausa, retroceso y reinicio del partido desde el comienzo) para quienes se conecten tarde. La promesa es que todo esté incluido dentro de la suscripción activa, sin cobros extras.
- Previas con pizarras tácticas y contexto del torneo.
- Relatos y comentarios en varios idiomas.
- Resúmenes rápidos y extendidos después de cada juego.
- Entrevistas exclusivas y recorridos por zona mixta.
- Señales especiales para móviles y notificaciones en vivo.
En términos de negocio, este movimiento busca retener a los suscriptores que exigen deporte premium y simplificar el acceso: una app, un catálogo, un calendario. Para Disney, supone además una vidriera masiva en fechas de alto tráfico, con partidos que arrastran audiencias globales.
Los cruces, las historias y lo que está en juego
Los cuartos de final llegan con varios relatos jugosos. Por un lado, el empuje brasileño: Fluminense y Palmeiras ganaron su lugar con autoridad en la fase previa. El Flu encendió las alarmas del torneo con un 2-0 a Inter de Milán en octavos, con tantos de Germán Cano y Hércules. El veredicto: están para complicar a cualquiera en Orlando. Enfrente, Al-Hilal llega con la etiqueta de “matagigantes” tras apear a Manchester City por 4-3 en tiempo extra, impulsado por un doblete de Marcos Leonardo. La física del fútbol es clara: el equipo saudí corre, muerde y no suelta.
En el otro partido del viernes, Palmeiras se cruza con Chelsea. Es un choque con historia reciente entre sudamericanos y el club de Londres en competencias FIFA. El equipo paulista suele imponer ritmo, intensidad y presión alta, con fondo físico para 120 minutos si hace falta. Chelsea, por su parte, combina talento joven con nombres de peso y llega con la obligación de no regalar metros. En duelos así, la pelota parada y los detalles en las áreas suelen marcar la diferencia.
El sábado trae un clásico moderno de Europa: Paris Saint‑Germain contra Bayern Múnich. Los alemanes aterrizan con varios goleadores prendidos en la tabla del torneo: Michael Olise, Harry Kane y Jamal Musiala suman tres cada uno. Significa que el equipo no depende de un solo pie para lastimar. PSG, con su batería de atacantes y mucho volumen de juego entre líneas, necesita equilibrio para que la transición defensiva no le cueste demasiado. Si el partido se abre temprano, podemos esperar un ida y vuelta eléctrico.
El otro cruce europeo es un viejo conocido en noches de alta tensión: Real Madrid vs. Borussia Dortmund. El Madrid suele leer estos partidos con paciencia y oficio, y Dortmund llega como ese adversario incómodo que convierte cada contraataque en amenaza real. La clave estará en cuánto logre el conjunto alemán acelerar a espaldas de los laterales y si puede sostener la intensidad más de una hora. El margen de error aquí es mínimo.
Más allá del brillo de los nombres, hay una capa táctica que vale seguir. Los brasileños, acostumbrados a copas de ida y vuelta, vienen con timing competitivo y oficio para sufrir. Los europeos, con planteles largos, manejan mejor la rotación y tienden a resolver en los últimos 20 minutos. Los saudíes, con Al‑Hilal, suman físico y verticalidad que no siempre se ve en las grandes ligas. Ese cruce de estilos suele dar partidos abiertos, con detalles de VAR y mucha pelota parada.
Para los entrenadores, el rompecabezas es gestionar cargas. Vienen semanas de calendario apretado y el calor del verano en Estados Unidos no perdona. Importan los cinco cambios, la administración de amarillas y la puntería en los penales si la llave se estira al límite. La banca puede ganar o perder eliminatorias.
En la previa, ESPN pondrá la lupa en tres frentes: el juego por bandas (dónde se rompen los partidos), la presión tras pérdida en la mitad y el duelo en el área chica en córners y faltas laterales. Si los encuentros se cierran, ese plan B con remate de media distancia y second balls puede convertirse en la vía de escape.
Para el público latinoamericano, hay un extra emocional: la posibilidad de ver a clubes de Brasil midiéndose de igual a igual con gigantes europeos en estadios de Estados Unidos, con horarios más amables que otras competencias internacionales. Con todo en una sola app y sin pasos raros, el consumo se vuelve más simple: abrir, elegir partido y ver.
Dato a mano: los horarios comunicados están en ET (hora del Este de Estados Unidos). Quien siga desde México, Colombia, Chile o Argentina podrá ajustar con su huso local desde la interfaz de la plataforma, que mostrará el inicio adaptado a cada país. También habrá alertas opcionales para avisar la salida de los equipos al campo, el arranque del segundo tiempo y los goles.
El camino a la final ya tiene fecha y sede: domingo 13 de julio en el MetLife Stadium. Disney+ mantendrá la cobertura del resto del cuadro eliminatorio, con la promesa de compactos inmediatos al pitazo final y análisis con data en pantalla. Es el tipo de contenido que el usuario puede ver completo en el living o en clips desde el móvil entre estación y estación.
La foto grande es clara: el deporte premium se integra de lleno al streaming principal de Disney en la región. ESPN pone producción, relato y experiencia; la plataforma abre la puerta a audiencias masivas con interfaz y distribución capilar. Los cuartos de final del Mundial de Clubes 2025 serán, también, una prueba de estrés positiva para medir cuánto y cómo queremos ver el fútbol hoy: en vivo, a demanda y con todo a un toque.